INFORME EN LAS PROVINCIAS CARCHI E IMBABURA SE REALIZAN OPERATIVOS PARA EVITAR LA COMERCIALIZACIÓN DE PRODUCTOS QUE INGRESAN DE MANERA IRREGULAR AL ECUADOR

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Álvaro Pineda/ para El Comercio
El Cuerpo de Vigilancia Aduanera, de Yahuarcocha (Imbabura), aprehendió un camión que llevaba tamarindo sin las guías correspondientes.

El contrabando se filtra por 30 pasos ilegales de la frontera norte

Redacción Sierra Norte (I)
Un camión que transportaba un cargamento de tamarindo, sin la documentación para su movilización, fue retenido en Imbabura.
La fruta, que se presume proviene de Venezuela, ingresó desde Colombia, como contrabando, el 30 de julio. El producto estaba guardado en sacos de color blanco.
El Cuerpo de Vigilancia Aduanera (CVA), acantonado en Yahuarcocha, confiscó la mercadería durante un operativo, porque el chofer no pudo justificar el origen de los productos que llevaba.
La fruta fresca, junto a los cigarrillos, cosméticos, ropa, leche y animales vivos (como ganado porcino y bovino), son los artículos que más ingresan de manera fraudulenta por la frontera norte.
Mientras que desde Perú cruzan licores y arroz, explicó María Alejandra Muñoz, directora del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae).
El paso ilegal de combustibles es un problema que afecta a las dos fronteras. Su control está a cargo del Ministerio de Energía.
El contrabando representa grandes pérdidas a las arcas fiscales y daños a la industria local. Entre el 1 de enero y el 4 de agosto último, las aprehensiones de mercadería que ingresaron al país de manera fraudulenta superan los USD 15 millones. El año anterior, en ese mismo período, fueron USD 12 millones.
Una de las dificultades en la frontera norte es que hay 30 pasos ilegales, asegura José Aráuz, administrador del Senae de Tulcán. Por esos puntos se introduce la mercadería de manera ilegal.
Pero el contrabando también ingresa por propiedades privadas, como terrenos, en donde actúan contrabandistas con la complicidad de los propietarios de los predios, asegura el funcionario.
Los pasos ilegales están en las zonas de La Pintada, Cerro Troya, Calle Larga, El Carmelo, Urbina, El Brinco, Cuatro Esquinas y Río Carchi.
En un afán de mejorar las investigaciones y los controles se conformó el Consejo Consultivo, del Carchi, integrado por la Aduana, Gobernación, secretarías de Estado, las cámaras de Comercio y de la Pequeña Industria de Tulcán, entre otros organismos.
Según Bayardo Martínez, miembro del gremio de los comerciantes, la organización se constituyó hace un mes.
El objetivo es trabajar coordinadamente contra el contrabando e inseguridad.
Aunque el problema se inicia en las fronteras, los efectos se sienten al interior del país. En Imbabura, por ejemplo, hay preocupación entre los propietarios de tiendas y almacenes de que los ecuatorianos sigan adquiriendo artículos como ropa y zapatos en Ipiales o Pasto, Colombia.
El diferencial cambiario del peso colombiano frente al dólar torna más baratos esos productos en el vecino país. El martes pasado, la divisa colombiana superó la barrera de los 3 500 pesos por USD 1.
Sin embargo, Marco Amaguaña, directivo de la Cámara de Comercio de Ibarra, señala que el comportamiento de los compradores connacionales ha ido variando últimamente.
Desde finales del 2014, con el inicio del 'boom' comercial que beneficia al lado colombiano, los ecuatorianos cruzaban la frontera atraídos por televisores, teléfonos celulares, computadores, impresoras, entre otros. Pero ahora adquirir esos productos en esa nación ya no es tan conveniente.
El gremio considera como aliados estratégicos a las entidades como el Servicio de Rentas Internas y el Ministerio de Producción, Comercio Exterior (Mipro), Inversiones y Pesca, para combatir el contrabando.
Funcionarios del Mipro realizan control y vigilancia para el cumplimiento de normas técnicas INEN.
Cada mes, en unos 40 locales comerciales de la capital imbabureña se revisa el etiquetado y se solicitan los documentos de registro INEN en artículos de ropa, calzado, marroquinería, ya sean fabricados en el país o en el extranjero.
El objetivo es evitar que se comercialice artículos que ingresen como contrabando y que no perjudiquen al fisco.