_MADRID EL TORERO VALENCIANO FUE HERIDO AL ENTRAR A MATAR, RECIBIÓ OREJA DE ORO. DÍAZ, OREJA.

 title=
Foto: efe
La terrible cornada que recibió Román, el domingo, obligó a dos operaciones. Hubo grandes destrozos y se recupera en cuidados intensivos.

Román salvó su vida tras enorme cornada

Redacción Fiesta Brava y portales web (I)
Alto fue el precio que pagó Román en su irrefrenable afán de ser figura del toreo.
El domingo, en Madrid, la suerte se le atravesó. Luego de una valerosa faena recibió una cornada de proporciones al entrar a matar. Dejó una gran estocada y fue trasladado por las cuadrillas y por su compañero Pepe Moral a la enfermería. El pitón quedó tinto en sangre, casi hasta la misma mazorca (base del cuerno) y los rostros de horror cundieron en los tendidos y en el callejón.
Versiones de los portales de Internet relataron que Román preguntó al doctor si se moría, antes de perder el conocimiento.
Tras una larga intervención quirúrgica en el quirófano de la Plaza de Las Ventas, el parte médico rezaba así:
"Herida por asta de toro en tercio medio de la cara interna del muslo derecho con una trayectoria de 30 centímetros hacia fuera y abajo y que produce destrozos en vasto interno, musculatura aductora, contusión con vaso espasmo de arteria femoral. Rodea fémur por su cara posterior produciendo contusión de nervio ciático, presentando orificio de salida por cara externa del tercio inferior de muslo. Intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la enfermería de la plaza de Las Ventas. Se traslada al Hospital San Francisco de Asís para valoración cardiovascular".
Pronóstico: muy grave, que le impide continuar la lidia".
La cuadrilla recibió una oreja pedida unánimemente.
Román fue trasladado a la clínica San Francisco de Asís. A la una de la madrugada fue de nuevo a cirugía; se le detectaron unos trombos peligrosos y la operación supuso un 'baipás' construido con venas de su otra pierna. Ahora el diestro se recupera en la Unidad de Vigilancia Intensiva.
Román llegó a Madrid a sustituir a otro compañero herido. Brindó en cámaras de TV ese toro a todos los torero heridos en esos días como Emilio Justo, en cuya sustitución actuó. Valor, entrega, gloria y tragedia.
Esa tarde y con 20 000 personas en la plaza se lidió una seria, encastada y peligrosa corrida de Baltasar Ibán. El primero fue sustituido por uno de Montealto que no dio prestaciones y fue muy violento.
Curro Díaz lo mató con solvencia y en su segundo, llevó su montera a la puerta de la enfermería como gesto de brindis a Román, en ese momento en el quirófano. Hizo el torero de Linares una faena de arte y torería, con valor y pundonor y cortó una merecida oreja.
Pepe Moral tuvo pasajes brillantes con la mano derecha en el segundo toro de la tarde. Luego de la cornada, y tras haber conducido a Román la enfermería, no se centró y tampoco el toro dio opciones.