La balanza comercial cerró con superávit en el primer semestre

Redacción Negocios (I)
El primer semestre del año arrojó un saldo positivo en la balanza comercial, pero el ritmo de crecimiento fue menor frente a años anteriores. Además, expertos advierten riesgos por la situación interna del país y la guerra comercial entre China y Estados Unidos.
Según el reporte del Banco Central del Ecuador (BCE), la balanza comercial de enero a junio cerró con un superávit de USD 110 millones, lo cual representa un 26% menos que lo obtenido en igual período de 2018.
Las exportaciones aumentaron USD 394 millones -entre 2018 y 2019-, empujadas por un mayor rendimiento de las exportadores no petroleras (USD 6 629 millones) más que por las petroleras (USD 4 436 millones).
Los ingresos petroleros no sobresalen, debido al estancamiento del precio internacional del crudo en los últimos meses, producto de la desaceleración mundial de la economía, reflexiona Larry Yumibanda, presidente del Colegio de Economistas de Guayas.
No obstante, la balanza petrolera se sostiene porque la producción nacional del hidrocarburo ha ido en aumento y actualmente supera los 500 000 barriles, agrega Diego Olmedo, inversionista y analista económico.
Por el lado de las importaciones, el informe del BCE destaca un importante incremento del 10% en bienes de capital, mientras que las materias primas descendieron un 0,8% en comparación con el año pasado. Los bienes de consumo importados subieron el 1,7%.
Que el sector industrial adquiera más bienes de capital en el exterior no necesariamente representa un signo de reactivación productiva, anota Olmedo. La situación se debería más a un aprovechamiento de las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, que fortalecen al dólar y, por ende, las importaciones que hace Ecuador son más baratas, reflexionó Olmedo.
Justamente, la guerra comercial entre las potencias podría resultar en un mayor incremento de las importaciones y un debilitamiento en las exportaciones ecuatorianas, para el segundo semestre, explicaron los expertos.
Bajo ese escenario habrá más salida de divisas, lo cual, en el contexto nacional, podría tener efectos sobre las reservas internacional del Banco Central, agregó Olmedo.
A ello, Yumibanda suma la limitada inversión pública y privada (nacional y extranjera), lo que advierte un panorama poco alentador.
En lo que va del año, la balanza comercial del país registró un mayor superávit en marzo, cuando terminó con USD 196 millones. Ahí las exportaciones tuvieron una tasa de crecimiento del 15% y las importaciones 6,7%.
El peor mes del primer semestre fue enero, con un déficit de USD 247 millones. Febrero y abril arrojaron saldos positivos que fueron mejores a los del año pasado.
En mayo los resultados fueron negativos. El déficit comercial alcanzó USD 25 millones. En junio se recuperó y volvió a ser positivo, ubicándose en USD 61 millones.