EMPRENDIMIENTO EN ZONAS RURALES SE LEVANTAN HOSTERÍAS Y COMPLEJOS QUE BRINDAN ENTRETENIMIENTO. HAY PISCINAS, SAUNAS, BAÑOS DE CAJÓN Y UN RODEO DE BORREGOS.

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Fotos: Raúl Díaz para EL COMERCIO El corrido africano. Nelson Chuquitarco esquiva al borrego africano en la hostería Ugsha Wasi.

Cotopaxi ofrece el turismo ecológico

Clima templado, recreación, gastronomía variada y precios cómodos Los precios del hospedaje en las hosterías cuestan USD 15 por persona, incluido el desayuno. En Ugsha Huasi se puede alquilar la cabaña matrimonial por USD 25.Para viajar hay líneas de buses interprovinciales que llegan a Latacunga. Desde ahí se puede tomar otro bus que arriba al Santuario de Isinche. El pasaje cuesta USD 1,25 hasta la ciudad y 50 centavos hacia estos lugares. Uno de los platos típicos de Ugsha H. es el borrego asado. La carne viene acompañada de granos. Su costo es de USD 5,50. También, hay tortillas de maíz asadas en tiesto.En Salcedo, a 12 kilómetros de Latacunga, también se destaca por los helados de frutas, el pinol y sus fritadas. En el centro hay restaurantes y los fines de semana las ferias agrícolas en los mercados.Para reservar el hospedaje en las hosterías o hacer otras consultas puede comunicarse a los teléfonos: 09 9836 4222 (Misi Huasi), 09 9237 6086 (Ugsha Wasi), (03) 272 6322 (complejo El Surillal).

DALIA MONTALVO. REDACTORA dmontalvo@elcomercio.com El corrido del borrego africano es una suerte de atractivo turístico que se organiza en el cantón Pujilí, en Cotopaxi. Se hace en un ruedo circular de césped a cielo abierto dentro de la hostería Ugsha Wasi (casa de paja, en español), ubicada a un costado de la vía a Isinche.En ese ruedo los visitantes tienen que esquivar la embestida del borrego, aferrados a una capa roja. La posibilidad del riesgo desata la emoción de los espectadores que se manifiesta en risas hilarantes y aplausos prolongados. Intervienen chicos de entre 8 y 14 años y, por supuesto, los adultos. El 'toreo' dura algo más de 30 minutos. Hace dos fines de semana, Nelson Chuquitarco, de la empresa Nevado Rosas, estuvo en el grupo de los participantes.Llegó a esa hostería como parte de un paseo de la empresa. Chuquitarco disfrutó mucho con esta experiencia. "Qué bueno que en Cotopaxi se desarrollen estos atractivos en las zonas rurales. Hay comidas, piscinas, paseos y la posibilidad de disfrutar con la familia".El mes pasado, y en el mismo recorrido, participó también el peruano Eduardo Basantes. En opinión del extranjero, esta actividad es desestresante y motivacional. "Al estar en el ruedo uno puede correr y reírse tratando de llamar la atención del borrego. Nos gustó mucho, ya que es una actividad diferente", comentó Basantes.La hostería ofrece, además, paseos a caballo, recorridos por el bosque y la visita a la casa de hacienda que conserva los materiales de construcción originales.Las caminatas permiten descubrir una pequeña cascada y seguir por las riberas del río San Juan. Las piscinas temperadas (32 grados)están cubiertas con un techado térmico, tipo invernadero."El agua es natural, pues proviene de un pozo con una profundidad de 180 metros", explica Luis Ugsha, propietario del sitio.El denominado turismo ecológico es una tendencia practicada por empresarios de Cotopaxi que ha evolucionado en la última década.Es también el caso de Misi Huasi (Casa del gato) de propiedad de Antonio Rodríguez. Según él, estas propuestas volvieron a Pujilí, una ciudad de estadía para los turistas, y dejó de ser un paso obligado al volcán Quilotoa y su laguna. "Esto responde también a los nuevos intereses de los viajeros extranjeros. Ellos se interesan por sitios tranquilos, envueltos con la cotidianidad del campo y en un ambiente familiar", dijo Rodríguez.La 'Casa del gato' ofrece cuatro cabañas de alojamiento, una cancha de fulbito, bar, karaoke, billar, paseos a caballo y el fogón, el lugar de encuentro de familias y amigos con música y vino hervido.Otro atractivo de este rincón verde y fresco, en el barrio Cuatro Esquinas (2 Km de Pujilí), es el hidromasaje. "Me impresionó, la tina se halla al aire libre y el agua caliente sale de una vertiente", contó el colombiano Orlando Torres.En la misma zona está el centro El Aliso, con sus piscinas, juegos infantiles y salones para conferencias. La quinta Sumaló es otra opción para descansar y está cerca de Isinche, 5 Km al occidente de Pujilí, famoso por sus danzantes y las leyendas del Niño de Isinche. A 20 minutos de allí, en el cantón Salcedo, se destaca el complejo turístico El Surillal. Llama la atención sus cubiertas plásticas para crear un clima templado sobre sus piscinas con toboganes. Hay cabañas, canchas deportivas, senderos para caminatas, restaurantes y parqueos. "El objetivo fue crear un refugio de montaña", indicó su propietario Jimmy Porras.