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Gloria Gaynor es la reina del disco. Impuso un look con sus trajes de lentejuelas y un ritmo pegajoso. Archivo EL COMERCIO

El estilo de la ‘disco’ marcó una época

MODA
Zapatos de plataforma, texturas brillantes y colores llamativos son parte de los años setenta, cuando la música disco era un estilo de vida

Irene Carrillo. Redactora
icarrillo@elcomercio.com

En la década de los setenta, la música disco estalló y contagió de fiesta lo que se encontraba a su alrededor: la ropa, el cine, los peinados. En esta época todo reflejaba, al igual que la bola de espejos en la pista de baile, un espíritu festivo.
Voces y talentos movieron al mundo con sus canciones como los BeeGees, Donna Summer, Barry White y Gloria Gaynor, una de las reinas de la pista de baile y a quien hoy se recuerda por cumplir 63 años de vida.
Esta intérprete, con más de 20 años de carrera musical, se lanzó a la fama en 1974 con Never Can Say Goodbye, una canción del grupo The Jackson Five.
Más tarde, en 1979, lanzaría uno de sus más afamados éxitos que se recuerda hasta hoy en día, I will survive. Un himno al amor propio, con un ritmo que incita a mover el cuerpo aunque habla de una desilusión amorosa.
Con esta canción, la filosofía festiva de la época disco se muestra en todo su esplendor. Poco importan los problemas cuando la música, la fiesta y el baile son capaces de levantar el ánimo.
Sin embargo, la música disco no solo movía cuerpos con su ritmo pegajoso. Este estilo de vida también se vio reflejado en la moda. Texturas brillantes y colores llamativos, zapatos de plataforma, pantalones acampanados, grandes peinados afro y esponjados, la clásica bola de espejos. Así era la época disco, un momento en el que la fiesta se convirtió en el estilo de vida de toda una generación.
Los colores llamativos eran parte del atuendo tanto de hombres y de mujeres, al igual que el modelo de pantalones acampanado o “pata de elefantes” y las camisas con cuellos en V, bastante entalladas en la cintura pero con mangas anchas. Un estilo unisex predominaba en esta moda.
Estaban también las siluetas altas y delgadas que se lograban con los zapatos de plataformas y con chaquetas ceñidas al cuerpo y rematadas con hombreras.
Estampados con figuras geométricas, lentejuelas y brillantina también eran parte de la fiesta que se vivía en la moda.
En el cine, una película complementó esta agitación disco que se vivía en esta década: ‘Fiebre de sábado por la noche’, de 1977. Este filme creó un verdadero estereotipo del baile, de la imagen y de la actitud de la fiesta disco.
John Travolta se convirtió en un rey del baile y de la moda y se ganó una nominación al Oscar el año siguiente. Su traje es inolvidable: blanco, acampanado y una camisa con solapas negras. El actor se robó las pantallas con sus pasos de baile al ritmo de canciones de los Bee Gees como, More Than a Woman o You Should Be Dancing.
Este estilo brillante y colorido que acompaña este tipo de música no dejó de influenciar la moda. Hoy , 40 años después, se vuelve a ver en zapatos con grandes plataformas y colores llamativos.
Tampoco los artistas dejarán de ser íconos de una época en la que todos se contagiaron de la “fiebre del sábado por la noche”.